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2.7.15

'Quebrantología' (5º avance)

El 15 de Julio se presentará en 'La Vorágine' mi poemario 'Quebrantología', editado por 'El Desvelo' y prologado por Luis Alberto Salcines,.quien hará la presentación junto al editor Javier Fernández Rubio y la actriz Raquel Martín, que leerá algunos poemas de la obra. Hasta esa fecha publicaré aquí periódicamente algunas muestras del libro, que no serán tal vez las mejores, pero sí serán reveladoras -eso intento y espero- de la temática, los estilos y tratamientos de una obra que, con pausas prolongadas y algún accidente frustrante, he realizado a lo largo de casi toda mi vida.
 






Ya vamos llegando a Pénjamo,
ya brillan allá sus cúpulas…

Canción popular mexicana de Rubén Gómez


Alguien cantaba siempre canciones
                                                           mexicanas
durante la travesía desde Somo
                                                    en lancha,
cuando declinaba
                             lenta
                                    la tarde
del domingo estival y, cansados,
                                                     volvíamos
                                                                    de la playa.
Pénjamo, a punto de atracar, era obligada.


Yo, niño, creía entonces que Pénjamo era
un barrio de la ciudad dormida,
o acaso el nombre del muelle
                                                 de llegada,
y la exótica esdrújula azteca
se hizo sinónimo de retorno
                                              indeseado,
frustrante, a la rutina tediosa
                                               y grisácea.


Melancólico Pénjamo
                                    en una España
plana de encefalograma,
                                         aplastada
en las tardes bajo el serial
y el padre Peyton
                             en la radio,
hipnótica letanía de ora pro nobis,
de miedos innombrables,
frustraciones y renuncias
siempre silenciadas
bajo montañas nevadas de hastío.


El sol, los árboles, la playa,
las canciones
                      decían entonces,
                      como siempre, libertad
en los domingos irrepetibles
del verano de mi infancia,
pero el sol decreciente
                                      desmentía
el mensaje del canto y recordaba
que el estío se termina;
que lo gris
                es lo más cierto
                                         hasta el alba
de una primavera
eternamente aplazada.






26.6.15

'Quebrantología' (4º avance)

El 15 de Julio se presentará en 'La Vorágine' mi poemario 'Quebrantología', editado por 'El Desvelo' y prologado por Luis Alberto Salcines,.quien hará la presentación junto al editor Javier Fernández Rubio y la actriz Raquel Martín, que leerá algunos poemas de la obra. Hasta esa fecha publicaré aquí periódicamente algunas muestras del libro, que no serán tal vez las mejores, pero sí serán reveladoras -eso intento y espero- de la temática, los estilos y tratamientos de una obra que, con pausas prolongadas y algún accidente frustrante, he realizado a lo largo de casi toda mi vida.





10-XI-2010 (MEMORIAL)


Se llamaba Juan Álvarez y tenía
cuarenta y cinco años y familia.
Vivía, mientras fue vida su tiempo,
en un Hospitalet gélido y yermo.

Hasta que la crisis le aplastó fue electricista.
Después llegó el humillante desempleo.
Agotó su subsidio y su esperanza
y, derrotado, abandonó su piso
                                                     de alquiler.

Luego ocupó una vivienda pública
                                                          vacía
(¡pública, pero vacía!
¿quién lo entiende?)
                                   ilegalmente
(eso asegura la justicia ciega).
Cuando el juez ordenó su lanzamiento
(así lo llama el léxico legal)
él se lanzó a la muerte en su locura.

Antes pidió a quien debía
más humanidad, una moratoria,
ayuda y comprensión. Todo
fue inútil, ya nadie le escuchaba ni veía.

Se ahorcó en un parque cercano
a la vivienda que se le negaba.
En el último acto de la tragedia
evitó pasar desapercibido.

Fue el primero de una terrible lista
que, con más miedo que amor o pudor,
se oculta al conocimiento del público.

¡Caiga su sangre sobre las cabezas
de los usureros y sus cómplices!
¡Ojalá sea cierto que hay infierno
para que ardan en él eternamente!

Su nombre era Juan; su apellido, Álvarez.
No lo olvidéis. Él fue el primero. Nadie
ha pagado por llevarle a empellones
de indiferencia hasta la muerte. Nadie.